CIRCULARES

Circular de la semana en curso - CIRCULAR Nº 1.583 14-06-2021

“Oh Corazón divino! A ti me adhiero y en ti me pierdo. Sólo de ti quiero vivir, por ti y para ti". Santa Margarita María de Alacoque”
Ya va venciendo el mes de junio, el viernes pasado celebramos la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. ¿Quién no se ha conmovido, contemplando alguna de las, seguro, millones de imágenes del Sagrado Corazón de Jesús? ¿Quién no ha solicitado su intercesión mirándole a los ojos?, ¿Quién no ha implorado sus Gracias, mientras contempla esa mano en actitud de derramar sus bendiciones? “Conozcámosle” un poquito mejor. El gesto de su mano derecha, ahí donde lo vemos, es una catequesis de rico simbolismo que no podemos dejar pasar. La mano derecha de Jesús se muestra inequívocamente levantada en actitud de bendecir. Es el mismo gesto que usa el sacerdote al bendecir a otros. Esta mano remeda las letras “IC XC”, abreviaturas de las palabras griegas Jesús (IHCOYC) Cristo (XPICTOC). Por tanto, su mano reproduce, gestualmente, el Nombre de Jesús, el “Nombre sobre todo nombre”. Pero, además, los tres dedos de Cristo, así como deletrean “I” y “X”, también representan la Trinidad y la Unidad de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, así como la unión de los dedos pulgar y anular de Jesús no sólo forman la letra “C”, sino que además dan fe de la Encarnación, la unión de las naturalezas divina y humana que se encuentran en el cuerpo de Jesucristo. Y ¿quién no ha buscado consuelo admirando ese Corazón dañado, sangrante y llameante? Todos sabemos que el corazón es símbolo del amor, del afecto, del cariño (corazón humano). Pues bien, el corazón de Jesús significa amor en su máximo grado; significa amor hecho obras; significa impulso generoso a la donación de sí mismo hasta la muerte. Significa ENTREGA SIN MEDIDA, su Corazón único es, pues, la plenitud infinita de amor y de vida (Corazón Divino) Ese corazón fue y es enteramente humano. En la Última Cena, cuando Jesús sufría, en la angustia y en el dolor de saberse traicionado por uno de los suyos, buscó el consuelo y el calor del “amigo amado”, el más joven, símbolo de la inocencia y la pureza. Jesús, aprovechó que Juan “estaba a la mesa reclinado en el pecho de Jesús” (Jn, 13-24) para lanzar un dolorosísimo mensaje “En verdad, en verdad os digo que uno de vosotros me entregará” (Jn, 13-21). Esa traición se ve unida a la herida de la lanza, que no hizo otra cosa que abrir el corazón para “derramar el Fuego del Amor divino para la salvación de todos”. En ese momento se entregó por entero y se convirtió en eucaristía. Ambos amores, que nacen del corazón humano y el divino, que no son sino uno solo, se donan en la Eucaristía, en su totalidad, en su plenitud infinita, en su expansión sin límites, a la criatura que comulga. ¿Quién, en ocasiones, no se identifica con una de las espinas que laceran su corazón? Esas, son todas nuestras afrentas. Pues aun así, se ofrece y te entrega con su mano izquierda, su Corazón completo, delatando su amor por la Humanidad. Las llamas que lo envuelven son figura del Ser divino, que es Amor celestial, espiritual y perfecto, en Acto Puro. Y la cruz que corona su corazón es la cruz por la cual Jesús nació, vivió y murió y es la que enseñará a los hombres el destino de vida eterna.
Queridos amigos, socios y simpatizantes de nuestra Peña, con este mes daremos por finalizado el curso
Llegamos al final del curso marcado, prácticamente en su totalidad, por esta pandemia que ya afectó también a casi la mitad del curso pasado. Parece que la situación va mejorando, a partir del 21 de mayo hemos podido recuperar las eucaristías de los viernes en nuestra sede. Ese mismo día ofrecimos la misa por nuestro añorado padre Jesús, coincidiendo con el primer aniversario de su fallecimiento. El aforo del 50% que teníamos previsto en ese día se completó en su totalidad y la misa terminó con un efusivo y cariñoso aplauso de larga duración, a la figura del padre Jesús, recordando lo que tanto le gustaban a él esos aplausos. Muy emotivo el acto que dio paso a una deseada convivencia, que se llevó a cabo con la seguridad de que todos los asistentes estaban ya vacunados.
El viernes 28 de mayo, le tocó el turno a Mª del Carmen Almoguera, historia de nuestra Peña junto a su hermano, el inolvidable D. José. Fue durante años la encargada de llevar a cabo todas las peregrinaciones que se hacían. La Comisión Femenina y las relaciones con las Instituciones de menores con las que colaborábamos (Ntra. Sra. de la Merced de Fuentes de Andalucía y Colegio San Antonio de Villanueva del Ariscal) fueron sus especiales tareas en las que se desenvolvió siempre a la perfección.
Finalmente, el pasado viernes día 11, ofrecimos la misa por Encarnación, hermana de Auxi, que también se marchó mientras imperaba el silencio en esta pandemia. A ninguno de los tres se les pudo despedir como se merecían en sus fallecimientos, hace ahora un año, por eso, como fueron los primeros en marcharse junto al Padre durante la pandemia, hemos empezado por ellos cuando hemos podido recuperar las misas y el aforo adecuado. Sus despedidas eran necesarias, aunque seguirán siempre con nosotros en el recuerdo, formando parte activa de nuestra historia, ésa que se ganaron a pulso. Cuando comencemos el próximo curso en septiembre, continuaremos ofreciendo las misas por el resto de quienes, ya desde nuestra Peña Celeste, interceden por todos nosotros, por sus familiares y por esta Peña a la que tanto ofrecieron.
Durante este curso que hoy terminamos, no hemos podido realizar ningún tipo de actividad grupal. Salvo un corto periodo de tiempo en el que incluso permaneció cerrada nuestra sede, hemos estado abiertos solo en horario de mañana, dedicados exclusivamente a la recogida y entrega de alimentos, que se ha hecho mensualmente a la entidad con la que colaboramos: La Casa de Todos. También ha funcionado el juego del Dominó, que ha servido de distracción y desahogo a sus participantes, haciéndoles olvidar un poco todo lo acontecido durante la situación de emergencia sanitaria vivida, siempre claro está, con las medidas de seguridad en materia de aforo, mascarillas, ventilación del local, limpieza diaria del mismo, incluso de las fichas del juego que se utilizaban. Gracias a cuantos habéis aportado los alimentos que tanta falta han hecho en estos momentos difíciles que hemos atravesado. Y a quienes habéis mantenido la Peña abierta cada día con vuestra presencia y vuestro ánimo, gracias porque al peligro latente le habéis puesto valentía para que la Antorcha siguiera encendida y no bajase su intensidad.
Perdidos los pregones de Navidad y Semana Santa. Perdidas las actuaciones corales. Perdida nuestra, sin par, caseta de feria. Perdida la Cruz de Mayo y las Convivencias mensuales. Perdida la representación teatral de cada año. Perdidas las excursiones y peregrinaciones. Perdidas, casi en su totalidad, las eucaristías. No perdido del todo el Belén, ya que se montó una maravilla de Misterio. Perdidos los Talleres de Nuevas Tecnologías, Movilidad o Baile de Salón, no así el de Canastillas, que sí ha estado funcionando en la distancia y entregando una serie de canastillas durante el curso. Hemos perdido tantas cosas, o mejor dicho, hemos dejado de hacerlas porque el curso que viene se retomarán, si Dios quiere, todas y cada una de nuestras actividades, las que nos definen, las que son santo y seña de nuestra razón de ser. No hemos perdido nada si volvemos a la normalidad con la misma fuerza con la que la dejamos. Si somos capaces de hacer esto, lo que ha pasado habrá sido solo un mal sueño. Tenemos que aprender también de todo ello, de todo lo malo que hemos vivido, para hacernos más fuertes. Tenemos que darle esplendor y potencia nuevamente a nuestra Antorcha para que, como el Ave Fénix, resurja con más fuerza de la que teníamos y que volvamos a ser, aunque no hayamos dejado de serlo del todo, una Peña de referencia en la ayuda al necesitado y sigamos promoviendo el unir los lazos de sincera y cristiana amistad entre sus asociados. Estos son los principios que nos rigen y que ni tan siquiera esta horrible pandemia, ha llegado a debilitarlos. Porque los principios no son solo gestos, son las formas y sus fondos.
A partir de hoy, nuestra sede permanecerá abierta solo en horario de mañana, de lunes a sábado, durante el mes de junio y de lunes a jueves, también en horario de mañana en el mes de julio. En agosto permanecerá cerrada, aunque se abra esporádicamente para trabajos de mantenimiento.
Comenzaremos el nuevo curso el 15 de septiembre, aunque desde el día 1 ya estará abierta la sede. del 1 al 14 de septiembre, solo en horario de mañana y a partir del 15, si no cambia la situación y todo sigue bien, recuperaremos el horario de mañana y tarde. La primera circular del próximo curso saldrá el 15 de septiembre y en ésta, daremos a conocer las actividades y horarios de las mismas que vayamos retomando, todo ello, con la precaución y medidas que se nos exija en cada momento.
La primera misa del curso la tendremos el viernes 24 de septiembre y en la que se pedirá porque todo transcurra con la ansiada normalidad durante la nueva singladura.
NUESTROS ENFERMOS: La Comisión de Enfermos, es otra de las actividades que no han dejado de funcionar durante este curso, aunque no se hayan podido realizar visitas presenciales, si se ha utilizado el teléfono para contactar con todos vosotros y saber de vuestra situación. Queremos desearos a todos y a todas, sin excepción, que paséis un verano lo mejor posible. Gracias a Dios, las vacunas nos están haciendo libres de nuevo, con lo que se acabarán las largas horas de confinamiento que tanto han perjudicado, no solo a los enfermos, sino también a los sanos. Seguiremos en contacto mediante el teléfono y deseando que, al retomar de nuevo las actividades en septiembre, podamos visitaros con normalidad, o que podáis vosotros venir a la sede de vuestra Peña.
Volverán los abrazos a expresar nuestros sentimientos. Volverán los besos a romper los silencios. Volverá la sonrisa a florecer sin tener que ocultarse. Volveremos a convivir como siempre lo hicimos y recuperaremos el ánimo que hemos tenido bajo mínimos. Volveremos a recuperar la vida en toda su hermosura. Volverá la felicidad para combatir a la soledad y volver, una vez más, a compartir nuestra presencia para poder recuperar tantos momentos perdidos. Todo esto, Dios mediante, nos traerá el nuevo curso. La orilla está muy cerca, no dejemos de nadar ahora. Paciencia, que la normalidad ya está al alcance de nuestras manos.
Buen verano y un fuerte abrazo para todos.

Nada más. Hasta la próxima. Un cordial saludo de LA JUNTA DIRECTIVA