CIRCULARES

Circular de la semana en curso - CIRCULAR Nº. 1.569 16-12-2019

Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos" (Mateo, 18-20)

Queridos amigos y amigas: como sabéis empezamos nuestra Navidad el pasado día 1 con la inauguración del Belén y con la representación del cuento de Barbeito. De ellos os hablamos más adelante. Ahora nos vamos a centrar en ¿Cuándo nace el Niño Jesús? y lo vamos a ver con los protagonistas del cuento. El Niño nace, cuando como molinero molimos el trigo del cariño, cuando somos capaces como lavandera lavar los trapos de la envidia. Nace cuando como gañán abrimos el surco de nuestra sonrisa, cuando, como costureras, remendamos "los sietes" que provoca el orgullo, nace cuando sabemos abrazar dando calor como rama que el leñador echa al fuego. Y nace también cuando barremos lejos la injusticia, como cuando pastores somos capaces de llenar nuestro zurrón con paciencia y sabemos esperar. Cuando, como vendedora, sacamos nuestro mejor género y entregamos en ello el corazón y sobre todo nace, cuando desde lejos, como Reyes Magos, no nos casamos de seguir la Buena Estrella. Todas y cada una de las veces que somos capaces de comportarnos como los protagonistas del cuento Nace DIOS. Amigos seamos Justos para alcanzar la Paz. Seamos generosos para desterrar la Pobreza. Mantengamos la Fe para y no renunciemos a la Libertad. Con todo ello y si no perdemos la Esperanza, seguro que el NIÑO JESÚS NACERÁ y en el Mundo reinará EL AMOR.
En nuestra sede, puede verse en estos días una ventana abierta a la historia, una ventana que, al asomarse por ella, uno se traslada al lugar donde hace más de dos mil años nació el Amor y que lo hizo, precisamente, para redimirnos a todos. A través de esa ventana, se pueden ver montañas de roca con casas excavadas en sus entrañas buscando su abrigo y sembradas de pitas y chumberas, creando vida en lo inhóspito. Una fuente de agua clara que brota de la nada, cuyo ruido tenue calma tu ansiedad, y donde un gato observa maliciosamente la inocencia de dos pajarillos, esperando un descuido de éstos para calmar su apetito, el mal siempre acechando. Un inmenso y frondoso árbol cuyas ramas representan la unidad, la fortaleza, que da cobijo y protección a quienes se acercan y donde la infancia se columpia despreocupada sintiéndose segura, es la imagen y semejanza de una familia. Un pastor que conduce el rebaño desde la oscuridad perturbadora hacia una envolvente claridad. Un hombre que, a la luz de un farol, nos alumbra una escalera que sube al Cielo, Escala Coeli, donde nos aguarda la ancianidad como fiel reflejo de quienes nos precedieron, ofreciéndonos la certeza de que nuestra esperanza en volvernos a ver no será en vano. Ardillas que saltan de rama en rama cuya labor y tenacidad nos enseña a no desfallecer en la búsqueda de nuestro sustento. Las cigüeñas, que nos presentan el renacer de la primavera, siempre la calma después de la tormenta. Dos perrillos que juegan sin importarles el mañana, solo el presente, porque del pasado ni se acuerdan. Al fondo, casi diminutos, unos reyes que, a lomos de sus monturas, desde tierras muy lejanas, atraviesan los riscos solo por ver al verdadero Rey con la única certeza de que siguiendo a una estrella le encontrarán, fe ciega, cuántas veces le tenemos a nuestro lado y no nos damos ni cuenta. Y "en medio de ellos", en un humilde establo, ante la curiosidad de un buey y al calor de una mula, un recién nacido es amamantado por su Madre ante la atenta mirada del esposo de Ella. Una Madre, La Madre, que amamanta a todo un Dios que inunda de luz la escena como presagio de su resplandor. María alimenta al Amor para que éste se haga inmenso, infinito, y pueda llegar a todos los corazones. San Francisco de Asís se traslada también en el tiempo y aparece siendo testigo de todo ello, él que extendió el amor, no solo a los hombres, sino a todo ser vivo que comparte nuestra existencia y que fue el primer belenista de la historia. Todos reunidos en su nombre, dentro y fuera de esa ventana abierta a la historia, todos sintiéndonos parte de una misma estampa.
Agradecer un año más, de todo corazón, a Pepe y Auxi, verdaderos artífices de este viaje en el tiempo, su nueva creación. Una imaginación, la de ellos, que hace posible que cada Navidad el Hijo de Dios llegue a nuestros corazones a través de las retinas del alma. Enhorabuena a los dos, lo habéis vuelto a hacer.
NUESTRAS ACTIVIDADES: Recordamos ahora lo acontecido días atrás. El domingo, día 1, nuestro Grupo de Teatro representó en nuestra sede el Cuento de Navidad escrito por D. Antonio García Barbeito: "El día que Jesús no quería nacer" y fue un gran día en nuestra Peña, para orgullo de todos los que nos han precedido. Más de un centenar de socios y simpatizantes, incluidos el propio autor de la obra y la Directora de Innovación Cultural y Museos de la Junta de Andalucía, Dña. Pía Halcón, disfrutaron del nacimiento del Hijo de Dios donde a Él tanto le encanta nacer, junto a nosotros. Algo único e irrepetible, bueno no, hablando de nuestra Peña nada es irrepetible, aunque sí único. La verdadera grandeza de esta Peña está en su gente y solo nos limitamos a recoger lo que sembraron nuestros padres, ojalá que esa cosecha sea también fructífera para nuestros hijos. Gracias a todos los que pudieron asistir por enaltecer, una vez más, el espíritu de nuestra Antorcha. Por cierto, que el señor García Barbeito se fue entusiasmado al ver su cuento representado desde un prisma diferente, flamenco incluido, y hasta se inmortalizó junto al Grupo de Teatro en una fotografía que ya cuelga de las paredes de nuestra historia. Gracias también a todos los componentes de este Grupo por su puesta en escena. Decir, así mismo, que en este mismo acto le fue impuesta la Antorcha de Oro a Cristóbal Gamero Osuna por todos los méritos adquiridos durante años, llegó a nuestra Peña siendo un niño, de seguro que sus padres, los inolvidables Ana y Jerónimo Gamero se habrán sentido orgullosos de él, allá desde nuestra Peña Celeste.
Del Belén, que quedó inaugurado ese mismo día, ya hemos hablado, pero hay que hacer una mención especial a las personas que han hecho posible la espléndida decoración navideña de nuestra Peña, que se llevó a cabo durante el puente de la Inmaculada. Gracias a todos ellos por un trabajo tan bien hecho que animamos a ver sin demora, merece la pena.
Precisamente, el día de la Inmaculada, nuestra peña cumplía 47 años desde que se firmara su acta fundacional, cada vez queda menos para unas Bodas de Oro que se antojan muy especiales en su celebración.
El pasado viernes, fue el Coro de la Peña Antorcha el que después de la misa nos ofreció su concierto anual de villancicos, superándose a sí mismos y sonando espléndidamente sobre todo en su apuesta por la innovación, combinando el delicioso sonido del acordeón con el arte puro de las guitarras y la tradicionalidad de panderetas y demás utensilios navideños. Después de haber actuado ya en estos días en los conventos de San Clemente y Madre de Dios, y en las residencias de ancianos de San Juan de Dios y Joaquín Rosillo, aún podéis verlos actuar el día 21 en el convento de las Siervas de María a las 11,00 h de la mañana y el día 22, al paso de la Virgen del Rocío en su procesión por el centro (La Lotera), en la calle Cerrajería sobre las 20,30 h.
Otro acto a recordar es el almuerzo de Navidad celebrado ayer, después de muchos años, en nuestra propia sede. 120 personas, cantidad sensiblemente superior a las últimas ocasiones, se dieron cita en torno a Nuestra Virgen de Araceli, que presidió desde su hornacina tan entrañable acto. Todos reunidos en torno a la Madre y, nuevamente, en torno a su Hijo que nos guiñaba un ojo desde el portal mientras tomaba el pecho. Nuestro presidente dirigió unas palabras al término del almuerzo a los asistentes comenzando por la misma frase que encabeza esta circular: "Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos". Y entre otras cosas refirió en su alocución: "En cada circunstancia que nos acontece como Peña, que son nuestro día a día, que conforman nuestra razón de existir, Él está en medio de nosotros. Lo dijo Él mismo y en verdad que nosotros le sentimos presente porque, cada cosa que emprendemos, lo hacemos en su nombre. A veces nos preguntamos cómo hemos podido conseguir esto o aquello, sin percatarnos que Su Divina Providencia todo lo puede. Desde una pequeña estancia en lo que hoy es el Centro Arrupe, antes Grupo Escolar Portaceli, hasta esta espléndida sede que hoy disfrutamos, todas las iniciativas y actividades que hemos llevado a cabo, a veces sin saber cómo, han sido señales inequívocas de que Él ha estado, está y estará siempre con nosotros". Un día más para recordar, una instantánea más que decorará las paredes de nuestra Historia.
Nos queda por vivir en estos días, el concierto de villancicos del Coro Arriate del próximo viernes después de la misa y, si el tiempo lo permite, después de haber recibido la visita del Niño Jesús en su procesión por la feligresía que saldrá de la iglesia de la Concepción esa misma tarde y que sobre las 18,30 h estará en la puerta de nuestra sede.
Queda igualmente el viaje sorpresa del sábado 4 de enero. Aun no hay horario de salida, por lo que rogamos a todos los que se habéis apuntado que se informéis en la propia Peña la semana antes.
Este próximo jueves, nos visitarán las niñas del Hogar de San Antonio de Villanueva del Ariscal con la indestructible Lorenza al frente, les enseñaremos como cada año los belenes de la zona y el nuestro en particular, además de agasajarlas con un almuerzo en nuestra propia sede.
Y finalmente, nuestra Cabalgata de Reyes del día 6 de enero a los conventos de clausura del centro de Sevilla, sin olvidarnos por supuesto, de cuántos niños y niñas nos encontremos a nuestro paso.
La misa del próximo viernes será la última misa del año, la siguiente ya tendrá lugar el viernes 10 de enero.
"Allí estoy yo en medio de ellos". Pues no rompamos nunca ese cordón umbilical que nos une al Cielo, porque es lo que nos alimenta cada día, lo que nos da la vida, lo que nos mantiene siendo lo que somos, Antorchas de llama viva. Vivamos el nacimiento del Hijo de Dios, no solo en Navidad, sino en cada día de nuestras vidas y que la Humildad, que nació en un inhóspito establo de Belén, nazca cada día en todos nosotros en cada despertar.
Que estos días nos traigan a todos una DANA de felicidad, para que los pantanos de nuestros corazones rebosen de ésta durante todo el año.
FELÍZ NAVIDAD A TODOS EN EL SEÑOR
Nada más. Hasta la próxima. Un cordial saludo de LA JUNTA DIRECTIVA